Medellín de Bravo, Veracruz., 03 de enero de 2026
La reciente determinación de suspender los trámites de emplacamiento vehicular en la Oficina de Hacienda del Estado ubicada en Medellín de Bravo representa una decisión preocupante, carente de visión operativa y social, misma que afectará de manera directa a miles de contribuyentes de la región.
A lo largo del tiempo, la oficina de Hacienda de Medellín de Bravo ha fungido como un punto estratégico para desahogar la carga administrativa no solo de esta alcaldía, sino también de Jamapa y municipios vecinos, evitando la saturación en las oficinas de Veracruz y Boca del Río. Retirar estos trámites implica centralizar nuevamente la atención, con consecuencias previsibles y graves.
Cabe recordar que durante la administración pasada se llevó a cabo el canje de placas vehiculares, proceso en el cual la oficina de Hacienda de Medellín de Bravo participó activamente para atender a los contribuyentes de la región; sin embargo, de manera inexplicable, en el esquema actual de emplacamiento Medellín de Bravo ya no aparece contemplado en la lista de oficinas habilitadas, lo que representa un retroceso administrativo y una clara afectación para la ciudadanía.A partir de esta medida, los ciudadanos que radican en Medellín, Jamapa y alrededores se verán obligados a trasladarse a las oficinas de Hacienda en Boca del Río, lo que inevitablemente provocará filas de cientos de personas, tiempos de espera excesivos y condiciones indignas. No se descarta que contribuyentes tengan que permanecer hasta más de 24 horas, e incluso dormir en la vía pública, para poder realizar un trámite que anteriormente se atendía de manera ordenada y atenta en Medellín de Bravo.
Esta situación no solo representa un retroceso en la atención ciudadana, sino que también evidencia una falta de planeación y sensibilidad por parte de las autoridades responsables, al no considerar el impacto real que esta decisión tendrá en la población.
Por ello, se hace un llamado urgente al Gobierno del Estado de Veracruz, así como a la Secretaría de Finanzas y Planeación (SEFIPLAN) y a la Secretaría de Hacienda, para que reconsideren de inmediato esta medida y tomen en cuenta el papel fundamental que desempeña la Oficina de Hacienda en Medellín de Bravo; ya que no es una agencia menor, es un punto clave que contribuye de manera directa a la eficiencia administrativa del estado y al bienestar de los contribuyentes. Ignorar esta realidad solo generará caos, molestia social y una sobrecarga innecesaria en Boca del Río y Veracruz.
La ciudadanía exige soluciones, no decisiones que compliquen aún más los trámites y vulneren el derecho a una atención digna y eficiente.












