Xalapa, Ver.
PARA TOMAR MEJORES DECISIONES Y CONTAGIAR ALEGRÍA, ES NECESARIO ELEVAR NUESTRA FRECUENCIA: LINDA REYES CÁRDENAS
– Esta fue parte de su conferencia en el segundo día del Congreso Internacional por la Paz
– Pidió a los padres de familia que amen a sus hijos, que les ofrezcan sonrisas y alegría
Todos podemos impulsar la cultura de paz comenzando por nosotros mismos, elevando diariamente nuestra frecuencia, oxigenando más el cerebro y el lóbulo frontal, para tomar mejores decisiones y contagiar la alegría, explicó la maestra Linda Sarahí Reyes Cárdenas, durante su intervención en el Primer Congreso Internacional por la Cultura de Paz.
En el segundo día que se lleva a cabo este evento, en el salón “Presidentes” del hotel Xalapa, la especialista en educación para la paz, que desde hace 20 años participa con niños con cáncer como risaterapeuta y con nariz roja, dijo que a todos nos educan para ser personas serias y respetables, pero se olvidan de la importancia que tiene la risa, que es uno de los ejercicios que nos oxigena adecuadamente.
Es por eso que los niños pueden reír hasta 200 veces en un día, en tanto que los adultos apenas y llegan a reír unas 10 veces en el día.
Todos los seres humanos vibramos y ese comportamiento se puede medir en Hertz (HZ), entonces hay personas que tienen muy baja vibración y es necesario provocarles un estado de ánimo con una frecuencia más elevada.
Cuando perdonamos, cuando somos agradecidos, podemos alcanzar 500 hertz; cuando meditamos o estamos en un proceso de alegría, podemos alcanzar hasta 800 hertz y por el contrario, las personas que están a punto de morir su frecuencia baja a 20 hertz, situación que ha sido comprobada científicamente.
Reyes Cárdenas mantuvo la atención de los asistentes al Primer Congreso Internacional por la Paz, porque con ejemplos fue ilustrando a la sala, realizando ejercicios prácticos que generaron una verdadera armonía entre todos los interesados.
Recomendó que las personas adultas retomen sus hábitos sociales, reuniéndose con amigos, caminando, escuchando con atención a sus semejantes porque muchas veces al envejecer tenemos un deterioro, pero no por eso vamos a ser una persona triste, al contrario, debemos mantener nuestra frecuencia y la calidad de vida con una mayor empatía con los demás.
La segunda gesticulación más contagiosa es la sonrisa, entonces cuando yo sonrió puedo contagiar a otras personas y de esa forma todo el entorno podrá tener esos momentos de alegría y entre todos construir un mundo mejor.
Con motivo del Día del Niño pidió a todos los padres de familia a que amen a sus hijos, que les regalen sus mejores sonrisas siempre y les den ejemplos de perdón, de reconciliación y de reconstrucción, porque eso hace felices a los niños y ni siquiera les hará falta un juguete.
Este martes a las 10:30 de la mañana impartirá una conferencia para primeros respondientes como policías, militares, médicos, enfermeras, maestros acerca de cómo alcanzar una cultura de paz a pesar de haber vivido una situación grave.













